Mantener unida la relación de pareja ante la llegada de un bebé

 En Madres auténticas

La llegada de un nuevo miembro a la familia supone una prueba de fuego para la pareja, ya que junto a la alegría y la ilusión aparecen la falta de tiempo, privación de sueño, aumento de tareas, gastos, dudas y temores, cansancio, nuevas decisiones que hay que tomar de común acuerdo, etc. No es de extrañar que durante el primer año de vida del bebé (especialmente si es el primogénito) la pareja discuta más.

Sorprende saber que, a pesar de lo vivido, si preguntamos a la mayoría de los padres, nos aseguran que mereció la pena tener un hijo.

La buena noticia es que hay muchas cosas que podemos hacer para mantener la pareja fuerte durante esta transición, adaptándonos a la nueva situación. El mejor regalo que podemos hacer a nuestros hijos es una buena relación de pareja. 

Nuestra amiga y gran psicóloga Violeta Balmaseda, comparte para nosotros este artículo con algunos consejos prácticos para continuar regando y abonando tu relación de pareja en esta etapa.

PARA PASAR DE PAREJA A PADRES ¡SIN DEJAR DE SER PAREJA!

  • Concedeos un periodo de adaptación

 Las primeras semanas tras el nacimiento del bebé pueden ser caóticas. Hay muchos cambios, debéis aprender a cuidar de un bebé entre otras nuevas situaciones. Se trata de una situación transitoria a la que hay que acostumbrarse creando nuevas rutinas. Algunos cambios pasarán de largo mientras otros se harán un hueco en nuestra vida. Los altibajos emocionales se suavizarán, volveremos a dormir más de dos horas del tirón… todo pasará, aunque ahora no lo parezca. Por eso, lo primero y más necesario, es tener paciencia el uno con el otro y no hacer juicios prematuros sobre la paternidad o nuestra relación de pareja. Ahora es el momento de mirar a esa nueva personita que acaba de nacer y cuidar de ella.

  • Amueblad la cabeza para disfrutar a pesar de las dificultades

Necesitamos aceptar que estamos en otra etapa deseada de nuestra vida, lo que supone renunciar a algunas cosas de las que disfrutábamos antes, para incorporar otras nuevas. Si estamos estancados en el pasado, comparando nuestra vida de ahora con la de antes, es más difícil valorar el regalo de un bebé en nuestra vida.

  • Tiempo para uno mismo y para la pareja

 Debemos ajustar nuestras expectativas, sin pretender que nuestro ocio sea como lo era antes.

  • Reservad un tiempo al día en el que esté prohibido hablar de los niños (con 10 minutos basta).
  • Desconectaos de las pantallas. Para un ratito que disponéis para los dos, es una pena pasarlo consultando Instagram o respondiendo a whatsapps. Según las estadísticas, las parejas que tienen televisión en su habitación mantienen relaciones sexuales con la mitad de frecuencia que aquellas que no la tienen.
  • Salid de casa. Planteaos contratar a una salus de confianza si no tenéis apoyo familiar. Unas risas en pareja harán que cada céntimo haya merecido la pena.
  • Si salir no es una opción, podéis preparar una cena romántica en casa, una sesión de cosquillas, masajes o una cita en el sofá para ver una serie acurrucados una vez que el bebé se duerme.
  • Es importante reírse juntos, que además es un potente amortiguador del estrés. Ved un espectáculo del club de la comedia o un programa divertido.

Necesitas seguir viendo a tu pareja como algo más que madre o padre. Este breve tiempo que pasáis sin el bebé, hará que el tiempo de crianza sea de mayor calidad. 

Asimismo, es importante concederse un ratito de tiempo para uno mismo de vez en cuando. La clave es pedirlo cuando veas que lo necesitas. Te dará la vida que tu pareja se encargue del bebé una o dos horas en las que poder hacer algo que te haga sentir persona de nuevo. Igual de importante es que animes al otro a hacerlo. Hoy por ti y mañana por mí.

  • Menos, es más

En esta etapa no es posible ni realista recurrir a los planes que hacíamos cuando no teníamos hijos para sorprender al otro, como una escapada romántica de fin de semana o salir por la noche. Por suerte, son los pequeños detalles los que marcan la diferencia. Dedicar unos minutos para hacerle a tu pareja el café por la mañana o encargarse de calmar al bebé a las 3 de la mañana para que pueda descansar son gestos que hacen al otro sentirse querido y cuidado. Si os faltan ideas, preparad juntos una “lista de detalles” que puedan sorprender y agradar al otro.

  • Seguid siendo amigos

Según las investigaciones de Gottman, experto en terapia de pareja, “las parejas que son capaces de mantener una relación de amistad durante la transición a la paternidad muestran menor enfado y hostilidad, así como una mayor sensación de ser capaces de afrontar los retos”. Para ello, es fundamental estar al tanto de las pequeñas preocupaciones y detalles de la vida de tu pareja. No dejes de interesarte por su trabajo, aquel amigo con quien ha discutido, cuál ha sido su mejor momento del día o qué tal jugó su último partido de fútbol. Conocer los detalles del mundo de nuestra pareja nos conecta con él o ella.

  • Las relaciones sexuales

Los primeros meses tras el nacimiento del bebé es normal que la frecuencia de las relaciones sexuales disminuya enormemente. En esta época de agotamiento nuestra prioridad es dormir. No obstante, se observa que al cabo de aproximadamente dos años el sexo ha recuperado la frecuencia habitual en la mayoría de las parejas.

Durante esa etapa algunas personas evitan cualquier tipo de acercamiento físico como acurrucarse, besar o abrazar a su pareja, por miedo a que el otro lo interprete como una invitación a algo más. Aconsejamos que habléis con franqueza del tema: “Todavía no estoy preparada…” o “No me siento con fuerzas esta noche, pero me encantaría achucharte un rato“. De esta forma, mantenemos la intimidad, cercanía y afecto.

Una estrategia que a muchas parejas les resulta útil es planear con antelación los encuentros sexuales. El que la cita sea programada no tiene por qué hacerla menos romántica o especial. De hecho, podemos alargar el disfrute anticipando desde días antes el momento que está por llegar.

 

CONCLUSIÓN:

Aún suponiendo un desafío para la pareja, los hijos son indudablemente una fuente de alegría y gratificación. Se puede regar y abonar la relación de pareja para salir de esta crisis fortalecidos y orgullosos.  Los pequeños detalles suponen grandes diferencias.

Desde MySalus, ponemos a vuestra disposición un equipo de profesionales disponible para apoyaros en este proceso: pediatras, salus, psicólogos, asesoras del sueño etc. No dudes en consultarnos, ¡estaremos encantadas de acompañaros en este momento!

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