Del pecho al vaso

 En Consejos cuidados bebé

vaso transición aprendizaje

Como habrás leído en muchos de nuestros post de lactancia, la lactancia materna exclusiva y a demanda es el mejor alimento para tu bebé durante sus primeros 6 meses de vida, y acompañada de otros alimentos hasta los 2 años, o hasta que tú y tu bebé decidáis. 

 Sin embargo, si ha llegado el momento de introducir nuevos alimentos al bebé, debes saber que además de leche, es preciso ofrecerle agua a lo largo del día para garantizar su adecuada hidratación. 

 Algo que parece tan sencillo puede acarrear unos cuantos dolores de cabeza.  

 Como hemos visto en nuestro último vídeo, muchos bebés, acostumbrados al pecho muestran un fuerte rechazo a las tetinas, cuando intentamos ofrecerles leche – o agua en este caso – con un biberón. Por ello, en muchas ocasiones, nos vemos obligados a buscar otras alternativas: jeringuillas, cucharas, vasos….De todas ellas, los vasos de transición suelen resultar la mejor opción. 

 Además, el paso del pecho al vaso, suele generar muchas otras dudas a padres y cuidadores, ¡Vamos a resolverlas todas en este post! 

 ¿Cuánta agua ofrecer al día?  

 Lo primero que debes saber es que las necesidades de agua varían de persona a persona, también en el caso de los bebés. A su vez, estas necesidades se ven condicionadas por la temperatura y humedad del ambiente, la actividad diaria, la alimentación. Para saber más información, echa un vistazo a nuestro post sobre hidratación en bebés.

 Al igual que con la lactancia, una vez introduzcas nuevos alimentos a su dieta, simplemente debes ofrecerle agua a demanda. Esto es: varias veces al día, especialmente tras las comidas, siendo el propio bebé quien autorregule la cantidad de líquido a ingerir en función de su sed. 

 No debes agobiarte si bajo tu criterio te parece que bebe poca agua a lo largo del día. Durante sus primeros años, la leche continuará siendo su principal fuente de líquidos. 

vaso aprendizaje infantil

¿Qué ventajas aportan los vasos de transición?  

 Frente a la ingesta pasiva de líquidos administrados por un adulto con biberón, jeringuilla, cuchara o un vaso común y corriente al bebé, los vasitos de transición aportan numerosas ventajas y por ello su uso está tan extendido: 

 1. La primera de ellas es que permiten al bebé aprender nuevas habilidades: coger el vasito y manipularlo estimula sus habilidades motoras orales junto a la coordinación de manos y ojos más avanzada. 

 2. La segunda es que fomentan su autonomía y autorregulación de la sensación de sed: es decir que el bebé beba agua siempre que sienta sed, y no sólo cuando a mamá o papá nos parece que debería beber.  

 3. La tercera ventaja tiene que ver con aspectos prácticos y de seguridad: los vasos de transición son livianos, fáciles de manipular por el bebé, no se rompen fácilmente, y muchos de ellos llevan válvula antiderrame para evitar que vayan todo el día mojados. También son fáciles de lavar. 

 ¿Qué vaso de transición elegir? ¿Por cuál empezar?  

 Es importante saber que aunque los vasitos están diseñados acorde a las habilidades que van adquiriendo los niños en cada etapa, el desarrollo de cada niño puede ser muy variable y debemos escoger aquel que se adapte a las habilidades de nuestro peque en cada momento, independientemente de su edad exacta.

vasitos aprendizaje

De forma progresiva, los vasos van incorporando modificaciones que aprovechan las distintas capacidades que van adquiriendo los pequeños según crecen. 

 Paso 1: aprender a beber con asas 

 Los vasos de entrenamiento con asas suelen utilizarse a partir de los 4 o 6 meses, con el inicio la alimentación complementaria. Tienen asas, para que el bebé aprenda a sujetarlo y pueda llevarlo a la boca, además de una tetina similar a la de un pezón o biberón. 

 Paso 2: aprender a beber de una boquilla 

 Los vasos con boquilla se recomiendan a partir de los 6 meses, cuando el bebé ya se mantiene sentado erguido. La boquilla requiere un poco más de coordinación y esfuerzo de succión que una tetina.

Dado que se trata de los primeros sorbos y es posible que aún no tenga los dientes, lo ideal es escoger aquellos con boquilla blanda, flexible y suave para las encías, como el que te enseñamos a continuación. 

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Cuando el pequeño empiece a usar más sus dientes, será el momento de cambiar al vaso de boquilla dura resistente a los mordiscos. 

 Paso 3: aprender a beber con pajita 

Beber de un vaso con pajita ayuda al pequeño a desarrollar habilidades motoras orales más avanzadas, generalmente a partir de los 9 meses.  

 Paso 4: aprender a beber por el borde 

 Sobre los 12 a 15  meses, tu bebé ya estará casi preparado para beber como un pequeño adulto y pronto lo tendrá todo bajo control. Los vaso para mayores ya no tienen boquilla, simplemente llevan una tapa con válvula a prueba de salpicaduras que solo se activa cuando el peque presione los labios contra el borde. Son ideales para esta etapa, evitando sustos y derrames, especialmente sobre la ropa del niño. 

Recuerda que las edades indicadas para cada tipo de vaso son orientativas ya que cada bebé aprende a su propio ritmo y es importante respetarlo. 


 ¿CÓMO DEBEMOS HIDRATAR A LOS NIÑOS Y LACTANTES?
Los lactantes y los niños necesitan proporcionalmente mayor consumo de líquidos que los adultos y tienen mayor riesgo de deshidratación.

Los vasitos de aprendizaje y transición de Philips Avent son ideales a partir de 6 meses para ofrecerles agua a los más pequeños.
Acompañándolos durante todas las edades.

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